¿Cómo saber si tus pendientes de perlas son auténticos?

A todas nos hace una ilusión tremenda comprarnos o que nos regalen unos pendientes de perlas. Sin embargo, la misma duda siempre está ahí. ¿Son auténticos realmente o resultan una mera imitación? Comprobarlo es mucho más sencillo de lo que piensas. Aquí vamos a darte algunos trucos para saberlo y que no te den gato por liebre.

1. Frota las perlas de los pendientes entre ellas

Coge uno de los pendientes sosteniendo la perla entre tus dedos. Después, frótala con la del otro suavemente. Si son auténticas, debes sentir en las manos un leve cosquilleo como resultado de la fricción producida entre ellas. Si no la notas, probablemente son falsas. Esto se debe, fundamentalmente, a que poseen algunas capas externas de nácar que no son completamente lisas. Sin embargo, las falsas son tratadas con diversos revestimientos sintéticos que provoca que se deslicen entre sí cuando se frotan.

2. Observa si las perlas son exactamente iguales

Las perlas, como bien sabrás, son productos completamente naturales y, por lo tanto, no existen dos iguales. De hecho, aunque nunca lo hayas pensado, si dispones de dos auténticas y las revisas a conciencia, te darás cuenta de que no son perfectamente esféricas. Piensa, además, que cuanto más redondas sean, más caras pueden resultar. De hecho, probablemente te sorprendería lo que esta característica puede influir en el precio. Por otro lado, si no te queda claro si son completamente esféricas, prueba a hacerlas rodar en una superficie plana. Si siguen una escrupulosa línea recta, lo normal es que no sean auténticas.

3. Frota las perlas con tus dientes

Evidentemente, no puedes acudir a una joyería y hacer esto con unos pendientes de perlas. Pero, si tienes unos en casa, sí. Y, además, es un excelente método para saber si son auténticas. El objetivo de esto es que sientas en tus dientes delanteros una textura levemente arenosa y áspera, lo que será resultado de las imperfecciones en la película externa de nácar a la que hicimos mención anteriormente. Eso sí, es de vital importancia que te cepilles bien los dientes antes de hacerlo ya que cualquier resto de suciedad puede conllevar un análisis erróneo.

4. Comprueba su temperatura

Si, en alguna ocasión, has tenido una perla entre tus manos, te habrás percatado de que, al tacto, están extremadamente frías. Esto se debe, principalmente, a que conducen bastante mal el calor, lo que hace que siempre estén por debajo de la temperatura ambiente. Así que, para usar este método, coge uno de los pendientes y apriétalo en tu mano. De forma prácticamente instantánea, si es auténtico, notarás una sensación de frío similar a la que tendrías si pisas descalzo un suelo de mármol.

En definitiva, estos son cuatro buenos métodos que te ayudarán a comprobar si tus pendientes de perlas son auténticos o no. Como es obvio, el veredicto final, en muchos casos, solo lo puede hacer un experto en joyería, pero estamos seguros de que, siguiendo cualquiera de estos métodos, podrás sacar unas conclusiones bastante aproximadas a la realidad.

Frota las perlas con tus dientes  Observa si las perlas son exactamente iguales  Frota las perlas de los pendientes entre ellas

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